La conjuntivitis es una de las enfermedades del ojo más frecuentes y, por fortuna, más tratable. Es una afección muy contagiosa que afecta tanto a niños como a adultos. Conocer sus características puede ayudar a prevenir y saber cómo actuar en caso de contraerla.

¿Qué es la conjuntivitis?

La conjuntivitis es una infección que se produce en la conjuntiva del ojo, una membrana transparente que recubre la parte blanca del globo ocular y el párpado. Esta enfermedad también es conocida como “ojo rosado” u “ojo rojo”, debido a que, cuando los vasos sanguíneos de la conjuntiva se inflaman, se hacen más visibles, tornando al ojo de un color rojizo o rosado.

Si bien los síntomas de la conjuntivitis pueden ser bastante molestos, no es muy común que afecte el funcionamiento del sentido de la vista. Al ser una enfermedad muy contagiosa, es esencial diagnosticarla a tiempo para evitar transmitirla a otras personas y, a su vez, poder tratarla a tiempo para terminar con la infección.

Síntomas

Los síntomas más frecuentes de la enfermedad son:

  • Enrojecimiento de la parte blanca de los ojos.
  • Sensación de tener un cuerpo extraño o arenilla dentro de los ojos.
  • Lagrimeo constante y secreciones anormales.
  • Párpados hinchados.

Si el cuadro se complica, el paciente también puede sentir:

  • Fotofobia (intolerancia a la luz).
  • Dolor al abrir y cerrar los párpados.
  • Hinchazón excesiva en los párpados.

Tipos de conjuntivitis

Existen tres tipos de conjuntivitis:

  1. Alérgica: es fácil de diagnosticar, a la vez que previsible, dado que las personas que la sufren, por lo general, son conscientes de su alergia. Aparece especialmente durante la primavera, cuando los agentes alérgenos están en su apogeo. Produce comezón, lagrimeo intenso e inflamación en los ojos y, generalmente, afecta a ambos ojos. También puede aparecer combinada con otros síntomas de alergia, como estornudos, garganta irritada o comezón en la nariz.
  2.  Viral: este tipo de conjuntivitis es la más riesgosa, ya que aparece por epidemias, en especial durante la temporada de calor, y es muy contagiosa. Dependiendo de la cepa del virus, la conjuntivitis viral puede producir dolor de garganta y de cabeza, fiebre y malestar general. En la mayoría de los casos, se da primero en un ojo y días después se pasa al otro. El contagio puede darse por contacto personal, en piscinas con poco cloro o por instrumentos de oftalmología mal desinfectados.
  3. Bacteriana: este tipo es el más frecuente. Comienza en un ojo y rápidamente se extiende al otro. La primera señal de alerta es el color rojo en los ojos, además de una secreción anormal. Se trata con gotas oftálmicas con antibióticos más una estricta higiene ocular.

Causas

La conjuntivitis puede ser causada por:

  • Bacterias
  • Virus
  • Alergias
  • Sustancias químicas
  • Tener un bloqueo en el lagrimal (en especial en los bebés recién nacidos)
  • Tener un cuerpo extraño en el ojo

Con respecto a los diferentes tipos de conjuntivitis, cada una de ellas se produce por diferentes causas.

Causas de las conjuntivitis bacteriana y viral

En la mayor parte de los casos, la conjuntivitis está causada por el adenovirus, pero también son frecuentes virus como varicela-zóster y el virus del herpes simple.

La conjuntivitis bacteriana y la viral pueden aparecer acompañadas de resfriados y síntomas de una infección respiratoria. Una causa muy común de estos tipos de conjuntivitis es la falta de una correcta higiene de los lentes de contacto.

También puedes leer: Que es la blefaritis, prevención, tratamiento y recomendaciones

Causas de la conjuntivitis alérgica

Los factores más frecuentes que provocan este tipo de conjuntivitis son:

  • Polen
  • Polvo
  • Clima seco
  • Lentes de contacto blandos
  • Hongos
  • Descamación de animales (epitelios)
  • Sustancias que se desprenden de los árboles, como flores y semillas

¿Cómo se trata la conjuntivitis?

Los tratamientos para curar esta contagiosa enfermedad dependen del factor que la haya causado.

La conjuntivitis viral desaparece sola entre 7 y 14 días. No necesita tratamiento médico específico y no deja secuelas a largo plazo. No obstante, en casos graves, el oftalmólogo puede recetar medicamentos antivirales.

La conjuntivitis bacteriana, los especialistas recetan antibióticos, que pueden administrarse en forma de pomada o de gotas. Esto ayuda a reducir la infección y el riesgo de contagio a otras personas.

Por último, la conjuntivitis alérgica suele ser tratada con medicamentos antialérgicos y gotas oftálmicas con vasoconstrictores tópicos y antihistamínicos.